Director y guión: Andrew Dominik
Reparto: Brad Pitt, Richard Jenkins, James Gandolfini, Ray Liotta, Sam Shepard, Scoot McNairy, Ben Mendelsohn, Garret Dillahunt, Max Casella, Bella Heathcote y Vincent Curatola
Desde una de las mejores escenas de
violencia de los últimos tiempos, una paliza que te hipnotiza a la
vez que quieres cerrar los ojos, a un gran fracaso del guión en
forma del personaje de James Gandolfini, que no aporta nada a la
película, rompe el ritmo, corta la historia y aburre al público contando su vida que a nadie interesa. Lo sitúan justo en el
centro, despistando del enganche que un buen inicio ha conseguido y
dificultando el seguimiento una vez este ha desaparecido de la
pantalla, porque ha aburrido tanto que sólo quieres que se acabe.
¿Y si cortamos estos 30 minutos de personaje prescindible? Asesinos, mafia que no quiere mancharse las manos, no de sangre, si no de mocos y babas. Un trabajo como cualquier otro y que el que lo realiza quiere correr los mínimos riesgos profesionales posibles. Un par de idiotas metidos en un mundo que les va grande perseguidos por el único inteligente de la película, pero con demasiada empatía para zanjar asuntos de manera directa. O eso parece hasta casi el final.
Como Drive, plantea situaciones límite,
con altas dosis de violencia, desde un punto de vista de silencio y
normalidad, de ver cómo salpica la sangre desde la distancia, sin
dejar de hablar de asuntos domésticos que parecen fuera de lugar.
Pero insisto en la irrupción el la mitad de la cinta de James Gandolfini que hace que el público se disperse, se aburra y la película no cale como debería y no deje una idea clara de qué intenta transmitir. Salir del cine sin nada que comentar, sin poder decir lo que es un acierto o un fallo, si ha merecido la pena el gasto más allá de la buena compañía (que no) y si la recomendaría aunque fuera bajada de internet. Rápidamente olvidada se te graba en la cabeza el tostón central.
Eso sí: violencia con escenas de supuesta profundidad esperitual... Triunfo entre críticos y gafapastas asegurado. Que se lo pregunten a Drive.
“América no es una nación;es un
negocio”