sábado, 12 de enero de 2013

Dirección i adaptación: Tricicle
Guión Original: Erik Gedeon

Reparto: María Adamuz, Jacobo Dicenta, Dulcinea Juárez, Armando Pita, Edith Salazar, Rubén Yuste, Marc García Rami



Forever Young. Una obra que lleva más de dos años persiguiéndome. La primera vez que nos encontramos fue en Madrid. Tuvo éxito, pero lo que me atraía, la dirección del Tricicle, no compensaba con lo que me repelía: la vejez como temática.
Y asi, con esta resistencia, han ido pasando los meses, viendo carteles, críticas, y picándome la curiosidad.

Finalmente, aprovechando la paga extra, entré a ver, después de demasiados meses, la cartelera. Al no quedar entradas para mi primera idea, y buscando una alternativa, nuevamente me crucé con este montaje. Decidí que ya era hora de dejar de remolonear, y como en el fondo me apetecía, tras la fantástica experiencia de ver "Arrugas", allá que me lancé. Decisión de la que me alegro muchísimo.

Por encima de todo, me encontré con siete grandes voces. Voces que me pusieron los pelos de punta, versionando canciones de toda la vida. Canciones que despertaron añoranza de mi cuadrilla, de mi adolescencia, y en cierta medida, ganas de salir esa noche. Pero andan muy lejos mis cómplices y sabía que debería irme a casa al salir del teatro.

Por otro lado tuve que luchar con el tema de las residencias geriátricas, que me producen una gran fobia. La ternura y el humor con el que está tratada la decadencia física y la lucha mental por seguir activos a pesar de todo, contrarrestaban con mis ganas de mirar hacia otro lado, de seguir negando, como llevo años haciendo, que es una etapa por la que pasaremos todos, mis padres y yo incluidos. Nada de dramatismo a la hora de enfrentarse a esa situación, para mí de por sí dramática. Al revés, optimismo y ácidas sonrisas ante el día a día. Y yo mirando escéptica y sintiéndome culpable por querer seguir mirando hacia otro lado. Porque sé que seguiré cruzando de acera cada vez que sienta que me acerco a algún sitio que huela a senectud.

Alternar risas con lágrimas fue la tónica de la noche. Sentirme más sola que nunca y a la vez con miedo que sigan pasando los años. Vida sólo hay una, te dicen desde el escenario cuando salen a saludar. No la desperdicies. Y soy consciente que ya he tirado un año y medio, y pinta que seguiré con la misma tónica unos cuantos más. La sensación que ya viví lo bueno, y que si eso es lo que me espera, precedido por lo que tengo ahora... En fin. Simplemente una brisa de aire fresco en el aburrimiento vital en el que estoy inmersa. Y recorrer el camino a casa con una sonrisa.

"Aunque aun tengáis corazón, ya no tenéis espacio en ningún corazón"

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