jueves, 9 de mayo de 2013

Iron Man 3

Director
Shane Black
Guión
Shane Black, Drew Pearce
Música
Brian Tyler
Fotografía
John Toll
Reparto
Robert Downey Jr., Ben Kingsley, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Guy Pearce, Rebecca Hall, James Badge Dale, Stephanie Szostak, Ty Simpkins, Wang Xueqi, Jon Favreau, William Sadler, Bingbing Fan, Yvonne Zima, Dale Dickey, Ashley Hamilton, Stan Lee

Sinopsis: "El descarado y brillante empresario Tony Stark/Iron Man se enfrentará a un enemigo cuyo poder no conoce límites. Cuando Stark comprende que su enemigo ha destruido su universo personal, se embarca en una angustiosa búsqueda para encontrar a los responsables. Este viaje pondrá a prueba su entereza una y otra vez. Acorralado, Stark tendrá que sobrevivir por sus propios medios, confiando en su ingenio y su instinto para proteger a las personas que quiere."


No puedo hablar mal de esta saga. Por ahora. Pero lo que me encontré ayer en la sala, a pesar de cumplir a la perfección la misión de entretener más de dos horas, no fue lo que me esperaba. No sé si el cambio de director se hace notar, si Los Vengadores dejó el listón demasiado alto, o cuál puede ser el motivo del bajón, pero Iron Man, a pesar de tener más escudos que nunca, queda diluido entre la acción, y el argumento podría ser resuelto por cualquier otro héroe tan bien como por él, aunque hayan intentado ligar el entramado con su fiestero pasado.

Con esto no quiero decir que no me gustara. Al contrario, no pestañeé durante toda la proyección. Pero eché de menos a Tony Starck. Bueno, no: a Iron Man. Hay un intento de cercanía emocional al personaje pero no está tan bien resuelta como la de Spiderman II de Sam Raimi, y aunque empatizas por conocimiento y cariño hacia el personaje, hay algo que no te deja meterte de lleno en sus miedos, prefiriendo las escenas de acción espectaculares. Y en éstas, no siempre está él metido.

Un acierto el villano, que a la vez da a entender el truco para crear discursos políticos y falsos culpables que facilitan decisiones movidas puramente por instintos económicos escondidos en sociales. No soy fan del comic y por lo que he leido a estos les puede molestar el enfoque de este antihéroe. A mí, que justo lo conocí en la película, me hizo sonreir su idea. Aunque sus motivos para ser el malote sean infantiles y de pataleta, con una mezcla de instinto empresarial.

Durante todo el metraje no pude dejar de pensar en estar viendo una parodia (en malo) de ‘El caballero oscuro: la leyenda renace’ (The Dark Knight Rises, 2012), vislumbrándose incluso copias de guión que quedan como una pincelada, sin llegar a penetrar ni quedar resueltas, pero ahí escupidas están.

Y aun así, ante todo, no puedo dejar de recomendar la película a quién ya esté enganchado a este Robert Downey Jr. y sus trajes, amantes de la acción y con ganas de pasar dos horas entretenidos. Seguramente saldréis contentos, habiendo desconectado de las movidas del día, aunque pensando que en las dos anteriores os llevasteis bastante más camino a casa, cuando de ésta es posible olvidarse en poco tiempo. Y aun así, esperaremos con paciencia, pero ganas, la cuarta (Atención: Marvel amenaza a Robert Downey con hacerla con o sin él... No saben lo que dicen...)




No hay comentarios:

Publicar un comentario