viernes, 19 de octubre de 2012

Les noies del calendari


Autor: Tim Firth / Adaptación: Marc Rosich / Dirección: Antonio Calvo

Interpretes: Anna Azcona, Eva Barceló, Imma Colomer, Carme Balagué, Isabel Rocatti,
Cati Solivellas, Teresa Vallicrosa, Santi Pons, Jordi Coromina, Jordi Andújar,
Mercè Espelleta i Bibiana Schönhöfer.

Ayudante de dirección: Ingrid Marín / Vestuario: Miriam Compte /
Escenografía: Sebastià Brosa / Iluminación: Kiko Planas / Música: Joan Vives /
Caracterización: Toni Santos / Regiduría: Montse Alacuart.


En 1999 un grupo de mujeres maduras, miembros de una asociación de mujeres de un pueblecito de Yorkshire, se convirtieron en fenómeno mundial al publicar un calendario con sus desnudos, en honor a John Baker, el marido de una de ellas fallecido por leucemia el año anterior.

A raíz del fenómeno surgieron la película y la obra de teatro. Nunca las quise ver. Me parecía que todo lo que se podía explicar de dicho fenómeno quedaba suficientemente bien retratado en prensa y la historia no me daba para más.

Pero esta semana me tocaron en un sorteo entradas para ir a ver la obra, y a caballo regalado... Así que ahí nos plantamos ayer, sin ningún tipo de expectativa. Y salimos encantadas. Una obra que te lleva de la risa a la lágrima sin pecar de melodrama. Es una lágrima que resbala por la mejilla mientras no puedes dejar de sonreir, mientras sigues de buen humor. La frescura de las interpretaciones, el buen ambiente que te llega al patio de butacas, el imaginarse la situación en un pueblecito de Inglaterra, con una cultura emocional y social mucho más rígida que la latina. Y la manera de tratar la muerte como un tránsito y el seguir viviendo como un homenaje. Porque nadie quiere que sus familiares se queden encerrados en casa llorando las penas, sino que lo que les deseas es que celebren la vida que aun les queda.

Y en esas nos encontramos a este grupo de amigas. La líder, que se alía con John y le ameniza el tratamiento imaginando un calendario con el que divertirán a amigos y familiares cuando él mejore. Y que a pesar que ello no llega a pasar nunca, ella se empeña en llevar adelante el proyecto, apoyada desde el primer momento por la mujer de John, mujer de fortaleza y sonrisa aplastantes. Tenemos a la hija del vicario, madre soltera, que no sabe si debe seguir saltándose convencionalismos. A la señora más mayor, orgullosa de su edad y de lo que le ha deparado la vida. La más insegura que con la liberación que le da el posar desnuda se libera de una vida que no le es satisfactoria. La más joven y descarada, a la par que amiga del buen vino, que siempre pone una carcajada y un punto de picardía a las reuniones. Y para enrarecer el ambiente, aparece de vez en cuando la señorona inglesa, que nunca debió entender qué le había pasado a las mujeres de su pueblo. Y a todas ellas las acompañas durante dos horas en una aventura de amistad y cariño, de encararse con la vida y sobreponerse de los golpes con optimismo, de disfrutar del sol y de las flores, y de sobretodo, hacerlo juntas.

Y lo mejor de todo, saber que mientras su objetivo era vender los suficientes calendarios para poder comprar un nuevo sofá para la sala de espera de oncología, para que los familiares de los pacientes en tratamiento no se dejaran ahí la espalda, recaudaron hasta el límite de poder donar para investigación, y que miles de familiares de enfermos y fallecidos por cáncer, encontraron entrañable la situación y decidieron, como ellas, que mientras haya vida, hay que sonreirle.

"Yo no tengo ningún problema con mi edad. En todo caso, quizás mi edad haya tenido algún problema conmigo."

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