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DIRECTOR |
Olivier
Nakache, Eric
Toledano |
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GUIÓN |
Olivier Nakache, Eric Toledano |
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MÚSICA |
Ludovico Einaudi |
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FOTOGRAFÍA |
Mathieu Vadepied
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REPARTO |
François
Cluzet, Omar
Sy, Anne
Le Ny, Audrey
Fleurot, Clotilde
Mollet, Joséphine
de Meaux, Alba
Gaia Bellugi, Cyril
Mendy, Christian
Ameri, Marie-Laure
Descoureaux, Gregoire
Oestermann |
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SINOPSIS |
"Philippe, un aristócrata que se ha quedado tetrapléjico a
causa de un accidente de parapente, contrata como cuidador a
domicilio a Driss, un inmigrante de un barrio marginal recién
salido de la cárcel." |
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Lunes. Día de puente. Cotizar sin
tener que ir a trabajar. Sin ganarme el próximo despido. Promete
calma, hasta que nada más despertar suena el teléfono. Segunda
entrevista. Una ducha rápida, muerte a las cuatro pelusas que corren
por el piso, y hacia Bcn. Allí el encuentro dura unos diez minutos.
O le he encantado o me odia. Si fuera la primera opción, aun queda
una tercera entrevista. Siempre en esa cuerda floja, que últimamente
me disgusta un poco menos. Creo que empiezo a acostumbrarme.
Salgo mucho más temprano de lo
previsto, y me echo a mi misma una carrera hasta el cine más
cercano, con la intención de adelantar una sesión a lo que tenía
previsto. Tengo una invitación, y como cualquier viaje a Bcn, debo
aprovechar al máximo el billete. Dudo en la taquilla, pero sólo
unos segundos. “Intocable” está a punto de escaparse, y he
escuchado demasiadas cosas buenas de ella como para irme a los
estrenos. Y no puedo evitar estar de acuerdo. Al minuto de empezar la
película, y antes de que salga el título, ya quiero a los
personajes. A los dos. No tiene nada que ver con algún estado
sensiblero por mi parte. Son ellos. Tienen algo especial que con las
primeras imágenes se plantan en tu estómago y lo hacen vibrar. Una
conexión pocas veces vista entre dos actores hasta ese extremo. La
historia también me gusta: la redención conseguida simplemente al
cambiar las oportunidades. Poder convertirte en alguien diferente
sólo porque otra persona cree en ti, no te prejuzga. Y el vivir
ayudando, pero no compadeciendo ni mostrando piedad. Humor negro.
Chistes sobre minúsvalidos hechos a un tetrapléjico. Para algunas
personas esto es un poco de falta de respeto. Pero, cuando no hay
intención de ofender, sólo naturalidad, quitar hierro al asunto,
asumir una situación, quizás la cosa cambie. Lo único que puede
ofender, es la diferencia de oportunidades de una persona tras un
accidente grave, según su cuenta bancaria. Pero esta historia está
basada en hechos reales, este señor tenía dinero, y yo me alegro
que viviera gracias a este para poder seguir disfrutando y sobretodo,
poder contar su experiencia.
Y al día siguiente, el festivo, el que
por fin, de los cuatro, parece que será el que me quedaré en casa.
De la cama al sofá, y viceversa. Dinámica sólo rota para cocinar y
limpiar las ventanas. Y mirar mil veces al móvil. Este se convierte
en el día que descubro que los monstruos dan menos miedo cuando
rugen. Si sabes que existen, pero ni los ves ni los oyes, no puedes
evitar preguntárte cuándo será el próximo salto. Y así, espero
con impaciencia el miércoles, que entre formaciones y trabajo
basura, sólo podré parar para dormir.
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