jueves, 3 de mayo de 2012

Intocable


DIRECTOR
Olivier Nakache, Eric Toledano
GUIÓN
Olivier Nakache, Eric Toledano
MÚSICA
Ludovico Einaudi
FOTOGRAFÍA
Mathieu Vadepied
REPARTO
François Cluzet, Omar Sy, Anne Le Ny, Audrey Fleurot, Clotilde Mollet, Joséphine de Meaux, Alba Gaia Bellugi, Cyril Mendy, Christian Ameri, Marie-Laure Descoureaux, Gregoire Oestermann

SINOPSIS
"Philippe, un aristócrata que se ha quedado tetrapléjico a causa de un accidente de parapente, contrata como cuidador a domicilio a Driss, un inmigrante de un barrio marginal recién salido de la cárcel."



Lunes. Día de puente. Cotizar sin tener que ir a trabajar. Sin ganarme el próximo despido. Promete calma, hasta que nada más despertar suena el teléfono. Segunda entrevista. Una ducha rápida, muerte a las cuatro pelusas que corren por el piso, y hacia Bcn. Allí el encuentro dura unos diez minutos. O le he encantado o me odia. Si fuera la primera opción, aun queda una tercera entrevista. Siempre en esa cuerda floja, que últimamente me disgusta un poco menos. Creo que empiezo a acostumbrarme.

Salgo mucho más temprano de lo previsto, y me echo a mi misma una carrera hasta el cine más cercano, con la intención de adelantar una sesión a lo que tenía previsto. Tengo una invitación, y como cualquier viaje a Bcn, debo aprovechar al máximo el billete. Dudo en la taquilla, pero sólo unos segundos. “Intocable” está a punto de escaparse, y he escuchado demasiadas cosas buenas de ella como para irme a los estrenos. Y no puedo evitar estar de acuerdo. Al minuto de empezar la película, y antes de que salga el título, ya quiero a los personajes. A los dos. No tiene nada que ver con algún estado sensiblero por mi parte. Son ellos. Tienen algo especial que con las primeras imágenes se plantan en tu estómago y lo hacen vibrar. Una conexión pocas veces vista entre dos actores hasta ese extremo. La historia también me gusta: la redención conseguida simplemente al cambiar las oportunidades. Poder convertirte en alguien diferente sólo porque otra persona cree en ti, no te prejuzga. Y el vivir ayudando, pero no compadeciendo ni mostrando piedad. Humor negro. Chistes sobre minúsvalidos hechos a un tetrapléjico. Para algunas personas esto es un poco de falta de respeto. Pero, cuando no hay intención de ofender, sólo naturalidad, quitar hierro al asunto, asumir una situación, quizás la cosa cambie. Lo único que puede ofender, es la diferencia de oportunidades de una persona tras un accidente grave, según su cuenta bancaria. Pero esta historia está basada en hechos reales, este señor tenía dinero, y yo me alegro que viviera gracias a este para poder seguir disfrutando y sobretodo, poder contar su experiencia.

Y al día siguiente, el festivo, el que por fin, de los cuatro, parece que será el que me quedaré en casa. De la cama al sofá, y viceversa. Dinámica sólo rota para cocinar y limpiar las ventanas. Y mirar mil veces al móvil. Este se convierte en el día que descubro que los monstruos dan menos miedo cuando rugen. Si sabes que existen, pero ni los ves ni los oyes, no puedes evitar preguntárte cuándo será el próximo salto. Y así, espero con impaciencia el miércoles, que entre formaciones y trabajo basura, sólo podré parar para dormir.

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