Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson, Guillermo del Toro (Novela: J.R.R. Tolkien)
Música: Howard Shore
Fotografía: Andrew Lesnie
Reparto: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, James Nesbitt, Aidan Turner, Graham McTavish, Jed Brophy, Stephen Hunter, Ken Stott, John Callen, Adam Brown, Dean O'Gorman, William Kircher, Peter Hambleton, Mark Hadlow, Hugo Weaving, Andy Serkis, Sylvester McCoy, Cate Blanchett, Christopher Lee, Elijah Wood, Ian Holm, Barry Humphries, Jeffrey Thomas, Lee Pace, Conan Stevens, Bret McKenzie.
SINOPSIS: "En compañía del mago Gandalf y de trece enanos, el hobbit Bilbo Bolsón emprende un viaje a través del país de los elfos y los bosques de los trolls, desde las mazmorras de los orcos hasta la Montaña Solitaria, donde el dragón Smaug esconde el tesoro de los Enanos."
Lo primero decir que he disfrutado como
una enana. Peter Jackson rodea a los personajes de guiños al ESDLA y
desde el primer minuto, la sensación es de estar en el hogar, ese
hogar de Bilbo Bolsón que siempre queda reflejado como tal. La
secuencia rítmica es muy parecida a la de la anterior trilogía: el
inicio, presentación de los personajes, creación (o no) de lazos.
El final esta vez no sorprende; justo cuando piensas “Pues anda que
no queda para llegar”, el siguiente pensamiento es, “ais, que la
cortan ya”. Sí, “ya” porque a pesar de las múltiples
críticas, a mí no se me hizo nada larga.
Un toque infanto juvenil que dicen
coincide con el tono del libro, que debo confesar que no he leido.
Múltiple acción al servicio del 3D, que hace que la película en 2D
quede un poco desmerecida, con planos extraños y demasiado ordenador
en detrimento del maquillaje. Cuando empiezan los peligros y la
aventura ya no hay freno y sabes que sólo te dejarán respirar
cuando acabe esta primera parte. Tantos peligros que no entiendes la
capacidad de supervivencia de esos personajes, que casi no tienen
tiempo ni de comer y dormir. Personajes que a diferencia de en “La
comunidad del anillo” no calan. Aquella, cuando acababa, sabías
quién era cada uno. Durante el metraje te alegras de encontrarte con
personajes conocidos, que recuerdas como si los hubieras visto ayer,
pero cuando acaba El Hobbit conoces el nombre de un par de enanos (de
un total de 13). Algo falla en esta introducción de personajes. No
tienen caracteres tan particulares como en la anterior trilogía y
por lo tanto funcionan más como una masa que de manera individual.
Y este párrafo que ha parecido una
lista de reclamaciones, es porque como con otras grandes
producciones, se corre el peligro de subir a un pedestal una película
que no supera anteriores, pero que las ganas de recibirla y rememorar
viejos tiempos, de volver a la Tierra Media, así como la facilidad
en la que te envuelve en acción y no te deja pestañear, puede hacer
perder objetividad. Pero la objetividad no es importante aquí,
porque se nos ofrece un buen producto, que puede venir ligado a
grandes recuerdos, tanto delante de un libro como de una pantalla, y
hará que paséis casi 3 horas de vuestra vida realmente
entretenidos. Atentos al duelo Bilbo-Gollum, perfectamente
interpretado y orquestrado. El mejor toque de humor de la película,
ante un personaje bipolar, al que adorar y tener miedo a partes
iguales.
No puedo decir nada sobre el nuevo
formato, que a unos enamora, a otros marea. He leido que tiene un
buen 3D. Yo en esto, me mantengo clásica y si voy sola y puedo
elegir(cosa triste un viernes por la noche, en los cines que solía
ir con mi ex-cómplice) siempre las veré en 2D
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