Guión: Carl Lund
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Tony Kaye
Reparto: Adrien Brody, Christina Hendricks, Sami Gayle, Marcia Gay Harden, James Caan, Lucy Liu, Bryan Cranston, Blythe Danner, William Petersen, Tim Blake Nelson, Renée Felice Smith, Isiah Whitlock Jr., Doug E. Doug
Sinopsis: "Henry Bathes es un profesor que posee un auténtico don para conectar con los alumnos. Pero Henry prefiere ignorar su talento. Al trabajar como profesor sustituto, nunca permanece bastante tiempo en un instituto como para mantener una relación afectiva con sus alumnos o sus compañeros."
Una tarde de cine mientras espero el
estreno de “El Hobbit” (entrada ya en el bolsillo) e intento
calmar las ansias de más alcohol y fiesta. Porque ambos son de esas
cosas que si las eliminas, no se echan de menos, pero si entran de
nuevo en contacto con tu piel, siempre, a cada hora, querrás más.
Y con los ánimos (o mejor, las
energías) por las nubes, bajo convencida a ver la última de Cesc
Gay. Pero la cola de demasiada gente de mediana edad, de las que
hablan y cacarean en la sala como si estuviertan tomando el té en su
salón, dispuesta a ver esa misma, me hace improvisar y acabar en la
nueva de Tony Kaye. No pinta mal, sabiendo que American History X me
tuvo impactada durante años, y que Adrien Brody se introduce en el
drama hasta no dejar nada propio a la vista.
Y con sólo esta información entro en
la sala. La peor del cine ya que la película lleva tiempo en cartel.
Ya al empezar te absorve el mal rollo. Mis energías empiezan a
fundirse con la butaca. No sólo en España hay recortes en
educación, y en esta película se muestran parte de las
consecuencias que estos tendrán en EEUU. Institutos para los peores
alumnos, con familias desestructuradas o simplemente desinteresadas,
abandonados a su suerte, sin motivación para aprender, sin vistas a
un futuro, con menos profesores de los necesarios, que a su vez están
quemados y cansados de esforzarse y ver un día tras otro que están
abocados al fracaso. No es el miedo a la educación. Es el miedo a la
ignorancia. A adolesentes que no valoran el esfuerzo. A que esa
infravaloración sea porque al ver los esfuerzos a su alrededor, al
final tampoco parecen dar resultados positivos. Por lo que en
realidad lo que tienen entre manos son adolescentes que no creen que
puedan lograr nada bueno en su vida, por muchas ganas que le pongan.
Y en medio de todo esto aparece Henry
Bathes, esforzándose por mostrar todo el desapego que le gustaría
sentir, sin reconocer que él es todo lo contrario, por lo que la
gente a su alrededor siente que quiere estar cerca, por mucho que él
pretenda seguir sólo su camino. Y cómo siempre que veo una buena
actuación, me arrepiento desde el primer minuto de estar viéndola
doblada. En VOS debe ser una pasada.
Un gran elenco de secundarios que son
el resto de profesores. Quizás demasiado perfectos para estar en la
situación de desesperación que la película nos da a entender.
Situación que acaba con unos perfectos planos bajo palabras de Poe.
Planos que te llevas de camino a casa y crees que aun durarán por tu
cabeza unos días.

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